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El análisis funcional: la parte del estudio que nadie lee y todo decide

Funciones, activos y riesgos: el análisis funcional determina el método, los comparables y el resultado de tu estudio de precios de transferencia. Qué debe contener uno bien hecho.


Cuando un estudio de precios de transferencia falla en una revisión, la causa casi nunca está en las matemáticas: está en un análisis funcional débil que no refleja lo que la empresa realmente hace. Es la sección que define todo lo demás — y la que más se descuida.

Qué es

El análisis funcional documenta, para cada operación intercompañía, tres cosas (las “FAR” por sus siglas en inglés):

  • Funciones: qué hace cada parte. ¿Quién diseña, compra, fabrica, almacena, vende, cobra, da garantía?
  • Activos: qué usa cada parte. Maquinaria, marcas, patentes, cartera de clientes, capital de trabajo.
  • Riesgos: quién pierde si algo sale mal. Riesgo de inventario, de crédito, cambiario, de mercado, de garantía.

La premisa económica es simple: a más funciones, activos y riesgos, más utilidad esperada. Una maquiladora que solo ensambla con materiales de su matriz no debería ganar (ni perder) como un fabricante pleno que diseña, produce y vende por cuenta propia.

Por qué define todo el estudio

Del análisis funcional se derivan, en cascada:

  1. La caracterización de tu empresa (distribuidor de riesgo limitado, manufacturero por contrato, prestador de servicios rutinarios…).
  2. El método aplicable y la parte a analizar.
  3. Los criterios de búsqueda de comparables: se buscan empresas que hagan lo que tú haces, no solo que vendan lo que tú vendes.
  4. La explicación de resultados atípicos: sin un análisis funcional sólido, una pérdida o un margen bajo no tienen defensa posible.

Señales de un análisis funcional débil

  • Texto genérico que podría describir a cualquier empresa del sector (“la compañía realiza funciones de compra, venta y administración”).
  • Nadie entrevistó a operaciones, logística o ventas: se redactó solo desde los estados financieros.
  • La caracterización no cuadra con la realidad: el estudio dice “riesgo limitado” pero tu empresa absorbe las pérdidas de inventario y la cartera incobrable.
  • Copia idéntica del estudio del año pasado, aunque el negocio cambió.

Este último punto es delicado: si el SAT entrevista a tu gente y describe un negocio distinto al del estudio, todo el análisis económico posterior queda en duda.

Qué esperar de un proveedor serio

Cuestionarios dirigidos por correo a quien opera el negocio — escritos, para que las respuestas queden documentadas — con preguntas sobre quién decide precios, quién asume riesgos y cómo fluyen las operaciones — y un borrador del análisis funcional que tu equipo valide antes de correr cualquier número.

Así lo hacemos nosotros. Cuéntanos cómo opera tu grupo y te decimos qué caracterización resistiría una revisión.