Método de Precio de Reventa (PR): margen bruto para distribuidores
El método de precio de reventa evalúa el margen bruto del distribuidor. Cuándo aplica, cómo se calcula y por qué lo debilitan las diferencias contables.
El Método de Precio de Reventa (PR) es uno de los seis métodos del artículo 180 de la LISR y está diseñado para un caso muy concreto: el distribuidor que compra producto a su parte relacionada y lo revende a terceros independientes. Si ese es tu modelo, conviene entender cómo funciona — y por qué en la práctica suele perder frente al MTU.
Cómo funciona
El PR parte del precio al que tu empresa revende el producto a clientes independientes — un precio de mercado por definición — y le resta el margen bruto que obtendría un distribuidor independiente comparable. El resultado es el precio máximo que tu empresa debió pagar a su relacionada por ese producto.
En otras palabras: no compara precios de compra directamente (eso sería el método de precio comparable); compara la utilidad bruta que te queda por distribuir.
Para qué perfil está pensado
El PR funciona mejor cuando el distribuidor:
- Compra y revende sin transformar el producto ni agregarle valor sustancial.
- No aporta intangibles valiosos propios (marca, desarrollo de mercado significativo).
- Realiza funciones de distribución relativamente estándar: almacenar, vender, entregar.
Entre más funciones agregue el distribuidor — marketing intensivo, servicio técnico, ensamble ligero —, mayor margen bruto necesita y más difícil se vuelve encontrar comparables con funciones equivalentes. Por eso el punto de partida siempre es el análisis funcional: sin definir qué hace exactamente tu distribuidora, no se puede juzgar si el PR es viable.
Su debilidad principal: las diferencias contables
El talón de Aquiles del PR es que el margen bruto depende de cómo cada empresa clasifica sus costos. Un comparable puede registrar fletes, almacenaje o personal de ventas dentro del costo de ventas; otro, en gastos de operación. El margen bruto de ambos no es comparable aunque el negocio sea idéntico.
El problema se agrava porque las bases de datos públicas con las que se construyen los sets de comparables rara vez permiten verificar la clasificación contable de cada empresa. Resultado: las diferencias contables que el PR no tolera son justamente las que no se pueden detectar ni ajustar con la información disponible.
PR frente al MTU
| Aspecto | PR | MTU |
|---|---|---|
| Nivel de utilidad que compara | Margen bruto | Utilidad de operación |
| Sensibilidad a clasificación contable | Alta | Baja |
| Exigencia de comparabilidad funcional | Alta | Moderada |
| Uso en la práctica mexicana | Poco frecuente | Dominante |
Esta tabla explica por qué muchos estudios que describen una distribuidora terminan aplicando el MTU con margen operativo: la utilidad de operación absorbe las diferencias de clasificación que distorsionan el margen bruto.
El descarte también se documenta
Que el PR rara vez se aplique no significa que pueda ignorarse. La regla del mejor método exige que el estudio considere primero el precio comparable y razone por escrito por qué cada método se acepta o se descarta. Un estudio de una distribuidora que no menciona siquiera el PR — el método diseñado para distribuidores — transmite descuido metodológico, y eso la autoridad lo lee rápido.
¿Tu empresa distribuye producto de su grupo y no sabes con qué método está analizada — o si el descarte está bien soportado? Contáctanos y lo revisamos contigo.