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Segunda opinión sobre tu estudio de precios de transferencia

Segunda opinión sobre tu estudio de precios de transferencia: qué revisamos, los hallazgos más frecuentes y qué hacer si tu documentación tiene huecos.


Tienes un estudio, pagaste por él, está presentado o por presentarse — y algo no te deja tranquilo. Tal vez el precio era sospechosamente bajo, tal vez nadie entrevistó a tu gente, tal vez el auditor hizo una pregunta que el PDF no responde. Una segunda opinión resuelve esa duda con evidencia: revisamos tu estudio actual contra criterios objetivos y te decimos, por escrito, qué sostiene y qué no.

Qué revisamos exactamente

La revisión sigue la anatomía de un estudio completo, sección por sección:

  • Análisis funcional: ¿describe tu negocio o describe cualquier negocio? ¿Las funciones, activos y riesgos coinciden con tu realidad operativa?
  • Operaciones y montos: ¿cuadran con tu contabilidad y con lo declarado en el Anexo 9?
  • Selección de método: ¿está justificada y documentado el descarte de los demás?
  • Comparables: ¿existe matriz de aceptación y rechazo? ¿Los comparables resisten lectura individual — giro, funciones, independencia? Aplicamos los mismos 7 criterios con los que se evalúa cualquier benchmark.
  • Análisis económico: ¿el rango está bien calculado, la información financiera bien segmentada y la conclusión emitida por operación?

Lo que típicamente encontramos

Después de revisar estudios ajenos durante años — primero como contratistas de despachos, ahora en segundas opiniones — los hallazgos se repiten con una constancia notable:

HallazgoFrecuenciaGravedad
Análisis funcional genérico, sin entrevistasMuy altaMedia: debilita todo lo demás
Matriz de rechazo inexistenteAltaAlta: sin ella no hay evidencia
Comparables que no resisten lecturaAltaAlta: tumba la conclusión
Montos que no cuadran con el Anexo 9MediaAlta: es el primer cruce del SAT
Conclusión global en lugar de por operaciónMediaMedia: deja operaciones sin opinión
Rango mal calculadoBajaAlta cuando ocurre

Coinciden en buena parte con los 10 errores más comunes en estudios — la diferencia es que aquí los buscamos en tu documento, con tus números.

Qué recibes y qué hacemos con los hallazgos

Un reporte breve y franco: qué secciones cumplen, qué huecos existen, qué tan graves son y qué se puede corregir antes de que importe. Tres salidas típicas:

  1. El estudio está bien. Te lo decimos así de claro y la historia termina ahí. Ocurre, y nos da gusto decirlo: una segunda opinión que siempre encuentra catástrofes es una herramienta de ventas, no una revisión.
  2. Hay huecos corregibles: secciones que reforzar o papeles de trabajo que completar para el ejercicio en curso, a veces con tu proveedor actual.
  3. El estudio no te protege. Entonces hablamos de rehacerlo — con precio cerrado y sabiendo ya exactamente dónde estaban las debilidades.

La segunda opinión no te compromete a nada con nosotros, y la confidencialidad queda pactada por contrato antes de que nos compartas una sola página. Si el resultado te lleva a buscar otro proveedor, te dejamos de paso las 8 preguntas que deberías hacerle a cualquiera — incluidos nosotros.

¿Quieres saber qué tan sólido es el estudio que ya pagaste? Envíanos un mensaje: te decimos el alcance y el costo de la revisión en 48 horas.