Préstamos entre partes relacionadas: cómo soportar la tasa de interés
Los préstamos intercompañía son de las operaciones más comunes y peor documentadas. Qué revisa el SAT, cómo se determina una tasa de mercado y los errores que generan ajustes.
Pocas operaciones intercompañía son tan frecuentes — y tan informales — como los préstamos entre empresas del mismo grupo. La tesorería de una cubre la nómina de la otra, las cuentas por cobrar se acumulan por años, y nadie firmó nada. Para el SAT, cada uno de esos saldos es una operación que debió pactarse a valor de mercado.
Lo primero: ¿es realmente un préstamo?
Antes de la tasa, la autoridad evalúa la sustancia de la operación:
- ¿Hay contrato con monto, plazo, tasa y calendario de pagos?
- ¿El deudor tiene capacidad razonable de pago?
- ¿Se ha pagado algo, o el saldo solo crece año con año?
Un “préstamo” sin contrato, sin pagos y sin plazo puede recaracterizarse — con consecuencias mucho peores que un ajuste de tasa, incluyendo el tratamiento de los intereses como no deducibles o el saldo como ingreso.
Cómo se determina una tasa de mercado
El análisis típico (generalmente con el método PC aplicado a la tasa) considera:
- Perfil crediticio del deudor: una aproximación a su calificación de riesgo a partir de sus razones financieras.
- Características del crédito: moneda, plazo, garantías, subordinación, fecha de contratación.
- Comparables: rendimientos de instrumentos de deuda u operaciones de crédito con perfil similar en la misma fecha.
El resultado es un rango de tasas de mercado para ese deudor en esas condiciones. Una tasa “del 10% porque suena razonable” no es soporte; es una cifra esperando ser ajustada.
Errores frecuentes
- Tasa cero. Prestar sin interés entre relacionadas no elimina la obligación: la autoridad puede determinar el interés presunto. El acuerdo verbal de “es entre nosotros, no hay intereses” no existe fiscalmente.
- Usar la tasa del banco de la matriz. El costo de fondeo del acreedor no es la tasa de mercado del deudor: el análisis se hace desde el perfil de riesgo de quien recibe el dinero.
- Cuentas por cobrar eternas. Saldos comerciales con más de un año sin cobro empiezan a parecer financiamiento y pueden requerir el cálculo de un interés de mercado.
- Ignorar las reglas de capitalización delgada (relación deuda-capital 3:1 con partes relacionadas extranjeras) y las limitantes de deducción de intereses netos. La tasa puede ser perfecta y los intereses, aun así, parcialmente no deducibles.
Qué hacer esta semana
Lista todos los saldos entre tus empresas (incluyendo los “temporales”) y verifica tres cosas: contrato firmado, interés pactado y documentación de la tasa. Lo que falle en cualquiera de las tres, es un pendiente.
Cotiza el análisis de tu financiamiento intercompañía — los benchmarks de tasas son de los análisis más rápidos y de mayor retorno en tranquilidad.